Viaje a NZ

lunes, diciembre 04, 2006

El fin del viaje y el fin de El viaje

Los templos de Camboya son sin duda verdaderas maravillas. Todos tienen el único fin de venerar a dioses o reyes. Los días que pasamos recorriendo los monumentos de piedras fueron calurosos y cansadores. Mucho caminar, subir, bajar, entrar, salir y, más cansador, lidiar con la gente local. En todos lados te encontraban para venderte algo, para pedite plata o simplemente para colgarse de tu remera y ser arrastrados indiferentes a la indiferencia. Es un país muy pobre y con una historia reciente que aterra a cualquiera. Por muchas razones se puede entender que sean como son. En fin... nos fuimos (casi escapamos) del país por una ruta inundada por tramos en una camioneta 4x4. Llegar a la frontera con Tailandia generó un suspiro de alivio en mas de uno de los que viajabamos.

Por segunda vez entramos a Tailandia. Desde la frontera con Camboya seguimos el viaje en una camionentita por una ruta mucho mas decente que la del país vecino. Despues de un corto viaje en ferry llegamos al atardecer a Koh Chang, una isla al sur de Bangkok. La playa White Sand Beach es un paraíso, una exageranción de Dios mientras pensaba en la paz y la hermosura. Arena blanca y fina, perfecta. Agua transparente de temperatura exacta. Más de una vez abrí los ojos pensando que estaba en una pileta. Las palmeras, los bungalows y el resto del paisaje eran más detalles que armonizaban el entorno.

Pasamos unos días ahí y nos fuimos para Bangkok. Las chicas desde ahí se tenían que volver a Nueva Zelandia y despues a Argentina. Por mi parte seguí viaje para el sur de Tailandia, hacia las islas. Por 2 semanas estuve viviendo en Koh Pagnan. La famosa isla donde se festeja la Full Moon Party. Gente de todos lados del mundo visita la isla cuando la luna está llena para disfrutar del festejo pagano. Muuuuuuuuuuuuy buena. Aros de fuego para saltar por el medio, antorchas, tailandeses haciendo figuras con bolas y bastones de fuego, músicas varias, "pistas de baile" con piso de arena al lado del mar, notables personajes zigzaguenado de aca para allá, buckets con vodka o whisky o veneno (ron tailandes), mesas ratonas en la arena, hermosas suecas desfilando y toda la multitud con muchas ganas de divertirse y pasarla bien hasta el amanecer. Esto es Had Rim, la playa de la ya dicha fiesta. Tambien fue huesped en otra de las playas de esta isla. El nombre no me lo acuerdo pero era fascinante. Mucha más tranquila y limpia que la anterior, aca se podía descansar, leer, ecuchar música, hacer mucho snorquel y comer cocos. Durante el tiempo que estuve en la isla viajé con un canadiense, Peter. Un gran tipo, la pasamos bárbaro.

En alguno de esos días de fiesta me robaron la billetera. Gracias a un compadre chileno puede sacar plata del banco y seguir el viaje. Que bronca. Peor fue el intento de hacer la denuncia. Entré a la comisaría y sólo encontré un gordo tailandes durmiendo en cuero en una reposera escuchando música. Ni amagó a mirarme. "Hello" le dije. El "policía" se desperezó en la reposera, se frotó los ojos y, todavía sin mirarme, con voz ronca me preguntó que quería. Le traté de explicar que me había robado la billetera pero en la mitad del cuento gruño que ahí no tenían ninguna billetera, que mejor me vaya. Dándome la espalda volvió a su holgazanería. Jamás había visto algo así (claaaaaaaaaaaaaaro, en NZ nunca, jejeje). La comida aca fue como encontrar un oasis en el medio de la luna. Milanesas de pollo, pure (no es fácil encontrar pure aca), ravioles y otras delicias que eran cotidianas eran fácil de encontrar y accesibles.

Así que esos fueron los tiempo más felices del viaje. Koh Chang y Koh Pagnan me guardaron un recuerdo imborrable. Luego regresé a Bangkok para esperar el día de la vuelta a NZ, que ya por ese tiempo era muy esperada. Pasé un par de días que recorrí la ciudad y compré pocas cosas con la plata que me quedaba (no podía sacar más, no tenía la tarjeta!). "Ciudad" me dije en ese momento. Despues de las islas y las playas lo de estar en la ciudad parecía bulgar.

Recorrí los mercados por última vez intentando guardar un recuerdo de los colores, sabores y (hediondos) olores que caracterizaban al lugar. Llegué al aeropuerto sin plata asi que me la pasé leyendo hasta que el avión me trajo de regreso a NZ. Me reencontré con mis amigos, mi auto, un buen pedazo de carne de vaca, una copa de vino y el frio constante. Luego de un intento frustrado de ir a juntar frutas me instalé en lo de Juan Pampa y volví a la oficina para pasar las 3 semanas que me quedan antes de ir a Argentina. En el interín perdí (me robaron) el pasaporte asi que volví a Wellington a hacer un pasaporte temporario con el que sólamente puedo entrar al país y vence en 60 días. Cerca estuve de alargar el viaje... jejejeje. Me reía pensando que por alguna razón la vida me invitaba a quedarme aca.

Estoy a días de volverme ahora. Ahora cerrando una etapa aca de mucho crecimiento personal y despidiendome de gente que quiero mucho y no sé si la volveré a ver. Tambien preparandome para lo que viene: muchos asados, piletazos, vacaciones, misionar y año nuevo en el Huecú, playear en Brasil y rendir alguna meteria. Sé que es duro pero voy a encontrar fuerzas en la gente que me espera para poder superar todo!

viernes, octubre 20, 2006

De aca para allá

Después de las capitales de Thailand (Bangkok, Ayuthaya, Sukhothai) llegamos a Chiang Mai en uno de los viajes más incómodos imaginables. El tren viajaba de noche, los asientos eran como los del subte línea A o parecidos. Dormir poco y hacer tiempo añorando las pantallitas del avión fueron los pasatiempos. Fuimos a un hostel (B.M.P. Guest House) que nos gustó mucho por la onda que tenía el lugar. Muchos backpackers paraban ahí para hacer el famoso uno de los famosos trekkings que se hacen en esa región. Nosotros fuimos por el trekking de 3 días.

Puede sonar un poco como mucho eso de 3 días en la selva pero el tiempo se pasa ameno. El grupo de gente fue genial. Empezó el primer día al mediodía llegando a la tarde a una aldea formada por 5 familias donde nos alojamos. Todo muy simple: camas sin colchón, bolsa de dormir y mantas apenas suficientes para pasar el frio de la noche (en todo Tailandia hace mucho calor pero a la noche acá, por se la montaña, refresca), un tubo que de grande quería ser ducha, pocos animales y mucho arroz. Al otro día amanecimos con el gallo y giramos en la cama hasta las 8. Desayuno y de nuevo mochila al hombro, listos para más caminar. Este día creo que fue e mejor por los paisajes en que paseamos. Caminando entre selvas de cañas, bósques de árboles hermosos, ríos que cantaban, bichos de todo tipo y la naturaleza embellecida de gala. Paramos en 2 cascadas. La primara para almorzar, la segunda para dormir. Las condiciones del lugar parecidas al del primer día. A la noche hubo un poco más de joda. Como a esas aldeas también se puede llegar en moto, los que te hospedan tiene la heladerita con hielos y bastantes birras. Nuestro grupo contaba con 6 irlandeses. Con 3 de ellos nos quedamos hasta tarde a la luz de un fueguito que improvisó uno de los guías. La noche era perfecta. El cielo estaba despejado y la luna no salió hasta tarde. Todas las estrellas brillaban en el cielo, todas! Cada tanto aca y allá una estrella fugaz atravesaba el cielo. De fondo siempre la incansable armonía de la catarata. Una noche genial. Un poco duro fue el último día por el calor (y la resaca un poco también capaz). Por suerte la caminara fue de sólo 3 horas entre campos de arroz y plantaciones de bananas. Nada me sacó la sonrisa de la cara en estos días. Me encanta la montaña. El final fue fantástico. Viajando en elefanta. Estaba yo maravillado de que tipitos de 1 metro y medio manejen semejantes bestias tan sólo con gritos. Un paseo que parecía de otra era, motando en elefante!!!!!! La última actividad fue un rafting en balsas hechas de cañas de bambú. El que la menejaba otro sujeto de metro y medio, bien quemado, con pocos dientes y mucho tacto para hacer que la balsa lo obedezca golpeando su bastón contra todos lados. Casi impecable, salvo por esas varias veces que las cañas casi se desarman y nos dejan sin balsa o cuando erró una curva y, litaralmente, nos estrellamos contra un tumulto de piedras. Adrenalina.

La comida de esa noche en la cuidad será recordada sin duda por todos. Mc Donalds. Ronlad nos abrió las puertas de su casa y por una mínima contribución pudimos disfrutar de comer por primera vez en días. Durante el trekking comí poco. El menú no variaba mucho. Arroz o noodles (fideos muy finitos que se cocinan en 3 mins, comidos mayormente por chinos). Mis ayuonos no fueron del todo voluntario los mediodías. After Mc, recorrimos el mercado local (al mejor estilo boli-shopping) regateando precios en busca de cualquier buena oportunidad. Un peligro comprar con mujeres, intenten evitarlo. No sabés como pero al final gastaste un montón de plata en cosas que no sabes si querés.

A primera hora a la mañana del otro día volamos para Kuala Lumpur, la capital de Malasia. Este viaje salió a última hora antes de empezar el trekking. No teníamos tiempo para visitar Vietnam así que, al haber encontrado un pasaje de avión barato, volamos para allá. Estuvimos 3 días recorriendo los mercados en busca de las zapatillas nike tortuga ninja. Teníamos el dato de que estaban a 7 dolares! Al final todo estaba más caro que en Tailandia. En estos días fuimos a las famosas torres Petronas, visitamos museos, nos sacamos todas las ganas de comer comida occidental, vimos una peli en el cine e intentamos planear nuestro nuevo destino. Cuando ya estaba fijado que ibamos a subir por Malasia para entrar a Tailandia hasta Bangkok un barato y misterioso vuelo apareció abriendonos las puertas para conocer Camboya.

Aca estamos en Camboya hace 2 días. Hoy fue el primero de 3 días que vamos a pasar recorriendo una de las 7 maravillas del mundo: Los Templos de Angkor. Simplemente increíbles contrucciones de piedras enormes en medio de selvas. Por lo que vamos aprendiendo las piedras la traían de la montañas con elefantes. Teplos gigantescos que te dejan sin aliento. Cada uno distinto, llenos de detalles aca y allá. Todas las paredes y los pisos tallados puntillosamente. Hermoso.

En cuanto a las costumbres de aca agrego la falta de costumbre de la gente para usar hinodoro. Aman las letrinas. Si ven un hinodoro se paran en la tabla. Animalitos de Dios. La ducha fría, natual mejor dicho. Lejos de ser un lugar lleno de confort igual es hermoso para el tránsito.

miércoles, octubre 11, 2006

Feliz Arrivo

Casi todo mi equipaje y el auto quedaron en lo de Rodrigo, el misionero. Sólamente una mochila con lo minimo de ropa me acopaña en el viaje: una muda y un bastón. Más que necesario resultaría el bastón ya que el tobillo derecho todavía lo tengo hecho un chichón gigante desde el ski de la semana pasada.

Llegué a la capital de Tailandia: Bangkok. El viaje no tuvo mucho destacable salvo por la molestia del tobillo porque del resto se encargan esas pantallitas en el asiento de adelante. Podes elegir música, películas, series de TV, etc. no te podés aburrir nunca. El calor me alegró la llegada. Aca hacen cerca de 30 grados todos los días. Un paraíso comparado con el frio de NZ.

A la salida del aeropuerto: Shock Cultural. Aunque uno venga mentalizado para la invasión de tailandeses que te quieren vender cualquier cosa, para no entender las letras ni lo que hablan, parece que nada es suficiente para esto. Capaz viniendo de Argentina la diferencia se salva un poco más que desde NZ. Aca la constitución y el código de leyes se debe resumir en 2 líneas.
"Lo que ordena el gobierno militar" (no se ven milicos por ningún lado, es difícil decir si este país sufrió un golpe de estado porque la vida parece seguir para todos cotidianamente).
"La (muy famosa) ley de la selva".

Al otro día de mi llegada me encontré con Belén y Mechi, mis compañeras de viaje, y desde Bangkok empezamos a subir para el norte. Paramos en las 2 ex-capiales de Tailandia. La más reciente es Ayuthaya. Una isla rodeada de rios en el medio del continente. Parece haber sido una muy buena fortaleza en tiempo mejores. Ahora el tiempo, un terremoto y los repetidos saqueos que tuvo la dejaron, literalmente, en ruinas. La más antigua, Sukhothai, está mejor conservada por no haber sido azotada ni por la naturaleza ni por los pueblos que intentaron invadir el país. En los dos pueblos vimos más que nada ruinas de ladrillos apilados, budas con y sin cabezas y templos. Por falta de guias en inglés no entendimos demasiado lo que vimos o lo que había pasado pero varias teorías fueron expuestas. Fue ineresante caminar por esas tierras que, por los restos, se notaba que tuvieron momentos de gloria. Capitales de uno de los imperios mas poderosos de Asia.

Todos los viajes fueron en el barato en incómodo tren. Ahora llegamos a Chiang Mai, donde vamos a hacer un trekking por 3 días lleno de emociones. Más detalles a mi vuelta.

Muchas cosas son destacables de este país. Empezando por los mercados en la calle. En todos los pueblos hay un mercado en la calle. En general para comprar "comida" barata. Venden pedazos de pollo (en general patas y alas) mojadas en un salsa hechos arriba de brasas pero como todo no es limpo siempre invita a las desconfianza. Venden unas bolsitas con mucas salsas o sopas o lo que sea que tengan adentro, imposible sacarle una palabra en inglés a cualquiera que labura ahí. Venden fruta vieja cortada y pelada. Venden choclo (casi lo único comestible). Venden piel de pescado frita salada, un manjar (Hasta Cuando???????). Venden muchas otras cosas con arroz que no entiendo y que no me animo a comer por ahora. Tenemos prohibido tomar agua de la canilla para no agarrar diarrea o algo por el estilo.

Bueno como verán los cambios son muchoooos. Con el tiempo saldrán más cosas.

jueves, octubre 05, 2006

Todo pronto

Visas, vacunas, pasaporte, plata, pasaje, bolso, lugar para dejar el auto, adioses, hasta luegos, ya voy, ya llego…Todo listo. Fueron muchas las cosas que tuve que hacer para que mi visita al sudeste asiático sea realidad. Por suerte la mayoría fueron livianas y siempre tuve ayuda de amigos y compañeros.

Es sabido mi gran enemistad con las agujas. Incluso las vacunas. Si, esas que te dicen son como un pinchazo de mosquito. Hasta cuando vamos a seguir creyendo esos cuentitos. Resumiendo: la primera era el combo Hepatitis A – Fiebre Tifoidea en el brazo izquierdo, la segunda Tétanos en el brazo derecho. Tiempo total: cerca de 30 minutos entre que me acostaba y me levantaba de la camilla mareado. Un papelón. La enfermera, que hablaba un poco de español, me trataba como a un chico de 5 años. No pude dormir ni de un lado ni del otro por un par de noches. La peor la del Tétanos. No entiendo como puede joder por tantos días. Bue…

El último mes tuvo como tema la nieve, el ski y el snowboard. Resulta que un finde íbamos a ir con Frodo y Bárbara a hacer el Tongariro crossing (caminar por la nieve con guía en lugares hermosos) pero el tiempo no ayudó así que terminamos yendo a la montaña a esquiar. Nos alojamos en lo de Adro, un amigo de Bárbara, un pibe copado. Fue entonces sábado y domingo de deporte durante el día. El sábado a la noche Adrián invitó a un amigo bourbón. Jim Bean. Una especie de whisky que mezclado con coca e hielo se convierte en una dulce bebida con poderes símiles a los conocidos de la poción que toma Asterix. Se salvaron los romanos, ausentes esa noche, porque anduvimos patrullando las calles de Ohakune empocionados. Los chicos después de 2 días de snowboard ya bajaban la montaña sin caerse, controlando la tabla como los maestros. Mi ski lo pude retomar donde había quedado y los palos quedaron opacados por algunos saltos. Nos divertimos mucho en el viaje. Fuimos y volvimos cantando y contando historias. ¿El transporte? Si, el Rayo Blanco. Fiel compañero. Antes de irnos quedamos con Adro que lo buscábamos en 2 semanas porque él ya tenía que volver a Auckland y quedó abierta la puerta para la segunda parte.

Mientras tanto en mi laburo ya empezaba a despedirme de mis compañeros y a cerrar las últimas cosas que tenía asignadas. En Auckland nos vimos bastante con Juan y Frodo. Mates, cine, videos, cerveza y mucha buena onda en el grupo copado que se armó. Nos visitamos la mayoría de las tardes. Muy muy bueno. También aproveché alguna tarde para ir a hacer los trámites para las visas y terminar de averiguar que lugares visitar en Tailandia. Estuve considerando la posibilidad de conseguir un arma para luchar por el rey. Tailandia está ahora en una dictadura militar donde declararon ley marcial y el rey necesita de todo nuestro apoyo! Fuera de joda espero que las cosas sigan tranquilas como vienen hasta ahora y que Estados Unidos no se meta a romper la bolas porque sino sabemos bien que la pudren.

La segunda parte del ski estuvo más concurrida. Juan y Rodrigo se sumaron a la comitiva. Juan, que necesitaba un auto, lo compró un finde antes de viajar. Así salimos los 5 rumbo al pueblito Ohakune donde nos esperaba el Mt. Ruapehu en el centro de ski Turoa. Esta vez la invasión en la casa de Adro y Lucho fue mayor y por más días. Todos nos pedimos el viernes así y aprovechamos 3 días de montaña. Esta vez el foco estuvo puesto casi exclusivamente en el deporte. Tratamos de estar esquiando la mayor cantidad de horas posibles. Casi ni paramos a comer. Gracias a Lucho y Adro que trabajaban en el rental los equipos fueron casi regalados para los 3 días. Sólo pagamos el pase. “Y, ya fue…” es la frase que inspiró la buena voluntad argentina en los chicos y en Pame (otra argentina que laburaba ahí) ante cada carencia nuestra. El único inconveniente lo tuvimos el domingo a la vuelta para manejar ya que estábamos todos cansados. Para peor se me hinchó un tobillo. Parece que una bota no la ajusté bien un día y se me dobló mal. Estuve toda la semana saltando. Igual llegamos sin inconvenientes.

Esta es mi última noche en New Zealand por las próximas 5 semanas. Mi vuelta está estimada el 14 de Noviembre. En el medio van a pasar muchas cosas que voy a ir contando con mas frecuencia. No se pierdan las fotos que son una locura.

Ahora si… Hacia Asia…

lunes, septiembre 04, 2006

Hacia Asia

“Fata volentem ducunt, nolentem trahunt”
“Ten cuidado Láquesis, has hecho una galleta”

Quién jamás hubiese podido planear un viaje así. Si las idas y venidas desde y hacia Kerikeri parecían locas, esto se puede decir que “está meando afuera del tarro”.

Desde que llegué a NZ siempre tuve ganas de visitar Tailandia, Laos, Camboya, Singapur, India…Por distintas razones nunca había tenido una oportunidad clara. Al fin las fuerzas del universo alinearon los astros en el cielo y hace 4 días me encontraba yo en Thai Airlines. Había hecho una reserva por Internet. Cuando llegué a la oficina le di mi pasaporte a la chica del mostrador. Chequeó algo en la computadora, pasé la tarjeta, puse el pin. Enseguida se puso a funcionar una impresora. En 2 minutos ya estaba afuera. Fue bastante menos emocionante de lo que esperaba pero cumplió su función de maravilla. Tengo pasaje: Auckland – Bangkok, 7/10. Allá me voy a encontrar con Belén y Mechi, mis amigas. Ellas viajan unos días antes para reconocer el terreno. (La verdad dice que mi jefe no me dejó bajo ninguna circunstancia irme antes de la primera semana de Octubre, que va a´acer mijo)

Volviendo un poco en el tiempo ya me mudé de flat (flat = departamento, así se conocen a las casas compartidas, generalmente, por jóvenes). Desde hace poco mas de un mes vivo con Lisa, Tammy, Rob y Karen. Los cuatro son kiwis, los cuatro son muy buena onda y todos hacemos del flat un buen lugar para vivir. La casa es un poco más vieja que la anterior (la que me daba la empresa) y más fría pero la prefiero. Compartir con gente me hace sentir mejor que pasarme las tardes mirando DVDs. Además de a poco vuelve el calorcito. Es increíble lo que afecta el clima al alma del hombre. De a poco ya vamos volviendo a los partidos de fútbol y al deporte. Empecé un entrenamiento porque a la vuelta tengo varios desafíos esperando contra ex misioneros y está mi representante tramitando mi pase a Vida de Tupper. De a poco ya hay más ganas de salir, de visitar, de recorrer…Las mañanas no son tan heladas y las heladas ya no caen más a eso de las 6 de la mañana (bueeeeena la rima).

El Rayo Blanco (mi auto o mi ego, ¿qué piensa Sr. Freud?) se sigue mostrando fiel y constante. No chilla, no escupe, no gruñe. Ni siquiera cuando accidentalmente el capot quedó abajo del paragolpes del auto de adelante. Gracias a la vida sólo un rasguño en mi auto y otro en el de enfrente. Creo que la peor parte se la llevó mi ego (o mi auto, que se yo). Sin embargo nos sigue paseando por los fantásticos paisajes de este país. Un fin de semana con Juan y Rodrigo visitamos la península de Coromandel. Que bello lugar. Armonía para los ojos. Sobretodo esa famosa playa de aguas calientes (hot water beach). Cuando la marea está baja, haciendo un pozo en la arena (al mejor estilo jacuzi), se puede disfrutar de un baño con agua caliente salida de las entrañas mismas de la tierra. Ese viaje agradecí más que nunca el mal funcionamiento de mi radio. Un placer fue haber escuchado las enseñanzas del Dr. VM. ¡Gracias por todo Dr.!

Durante otro fin de semana visitamos con Juan a Lucho y al Negro que vivían en un campo. Estaban allá hace ya unas semanas. Salían a laburar a las 5 am, volvían a la casa a las 11. A las 15 volvían a juntarse con el ganado y a eso de las 19 se terminaba su jornada laboral. Digno de titanes. Llegaban llenos de bosta y barro después de haber luchado largamente con los terneritos para que coman, con las vacas para ordeñarlas y con los jefes para que les paguen la luz y parte de la comida. Nada de esto hicimos con Juan. Nuestro tiempo ahí paseamos por los alrededores. Visitamos pueblitos, rutas de ripio olvidadas y las famosas Waitomo Caves. No pudimos hacer el paseo en bote por las cuevas porque llegamos tarde pero ya volveremos. El sábado a la noche nos comimos unos pedazos de carne a la chimenea (a falta de parrilla). El viernes no nos acordamos que hicimos. Debe ser culpa de esa botella que parecía whisky pero no era.

Interrumpo estos relatos para contar la negra duda que me brota todas las mañanas. Es sin duda una pavada peligrosa. Resulta que acá, como en todas partes, las canillas están marcadas con las letras que representan su condición de caliente o fría. La mano instintivamente busca la de la derecha, la fría. Pero a la mañana las cosas no son tan fáciles. En un mundo de semi-sueño los ojos ven que esa canilla que estoy por abrir tiene la letra C. Entonces una duda de segundos aparece como un dejavú. Mi mano busca la otra canilla pero el tema se complica más. Esta tiene la letra H. Es entonces cuando todo cierra. C, que se había confundido con Caliente significa Cold (frío) y H es por Hot (caliente). Antes de quemarme cierro H y abro C. No es la primera vez. Quizás sería más universal marcarlas con los famosos colores azul y rojo.

A la distancia que nos separa con Luciana nos encargamos de multiplicarla hasta llegar al “Adiós”. No tengo ganas de decir nada más al respecto…triste terminó la historia que prometía tanto. Hoy mi corazón necesita un descanso.

En la oficina tuvimos 2 semanas de locos. Hubo que instalar un sistema en Mongolia (vía red) que no podía fallar. Trabajamos todos mucho. Los días a veces terminaban a las 8 y 9 de la noche. Todo el empeño dio sus frutos y los resultados fueron buenos. Mi jefe está muy contento. ¡Tanto que nos va a llevar a comer este viernes! Por suerte todo volvió a la normalidad y estamos más tranquilos. Hoy empieza mi último mes de trabajo en oficina en NZ.

En este mes que queda vamos a tener que organizar un poco el viaje con las chicas. Cuando le contaba a un compañero de laburo que me iba a Asia (él es malayo) me empezó a preguntar mis planes. Era para una foto la cara que puso cuando le empecé a contar que no sabía ni los nombres de los países que estaba por visitar en menos de un mes. “Sólo sé que me tengo que dar algunas vacunas y tomar pastillas anti-malaria” declaré. Mientras no nos falte salud, jejeje.

Las cosas se están dando de manera un poco rebuscada pero estoy muy contento de tener el pasaje para visitar el sudeste de Asia. Próximamente mi partida…

martes, agosto 01, 2006

No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca, jamás, sucedió

Se demora la vuelta. Se pospuso el retorno. El avión del 30 de Julio se fue sin mí y no por accidente. Simplemente cambié el pasaje para el próximo 10 de Diciembre. Fue tema complicado el de mi vuelta o no. Mucho tiempo pensando, rezando, gritando, haciéndome el tonto… al final llegó el momento de decidir y las razones ganadoras fueron: “Mejor volver para el veranito y las vacaciones”, “Estaría bueno llevar unos pesos de acá” y “Quiero viajar un poco por este lugar del mundo, hasta ahora estuve solamente en la isla norte de NZ”. Las que perdieron no serán recordadas. La historia la cuentan los que ganan, como siempre. Esto no quita que extrañe a todos mis queridos de Argentina, y mucho. En un rato ya nos veremos de nuevo.

Buen tiempo el que pasó desde la última vez que escribo. Desde entonces aprendí a disfrutar de cosas emocionantes como mirar DVDs después de laburar y comer en la cama esperando que el frío pase. Porque hace suficiente frío como para helar las iniciativas más inquietantes al aire libre. ¿Deporte? nahhhh. Por suerte no nieva ni tampoco llueven pelotitas de golf (como en Baires). Dentro de todo, una de las cosas mas emocionantes que me pasó, fue la invasión de hormigas en mi cama. Unos de estos fríos días, después de mirar un DVD y comer en la cama, tengo la sorpresa de despertarme con un camino de hormigas que atravesaba la almohada. El punto final era el plato con restos de comida. Terminé la noche acostado en los pies de la cama. Al otro día la revancha fue deliciosa. Bien se dice que: “La revancha es el placer de los dioses”. Empapé una deliciosa galletita de queso, una de esas que las hormigas disfrutaron tanto la noche anterior, con veneno. Así fue que le llevaron a su reina la comida envenenada y la raza se extinguió!!!! Un triunfo inspirado en Troya sin duda, jejejeje. También recuerdo la multa que me hicieron por andar a 61 km/h, siendo el máximo tolerable 60 km/h. Luego de una carta intentando zafar, me responden con una foto de mi auto que debajo dice 61. ¿Será photoshop? ¿Será verdad? Muchas preguntas pero la realidad es que tuve que pagar 80 dólares de multa. ¿No será un poco mucho? (Mas preguntas, Hasta Cuandooooooooooooo!?)

En este tiempo disfruté mucho de los fines de semana. Luego del viaje a Wellington pegué onda con una chica argentina, Luciana. Resulta que Chana vivía en Wellington así que de repente me ví viajando para el sur un par de veces para encontrarme con ella. Una de estas veces fui hasta Wellington, hermoso viaje, mas hermoso aun fue el recibimiento. Otra vez nos encontramos en Ohakune, un pueblito de ski, al mejor estilo Cerro Catedral. Y el tema se pone serio como verán. Y si. Desde entonces hablamos por tel cuando podemos. Cuando empezó el viaje supe que las cosas no se iban a dar como esperaba. Hasta me animé a decir que era mejor no engancharme antes de volver. Inútil. Totalmente inútil. Algo en Chana me gustó más allá de toda excusa. Ahora ella está en Christchurch. En un tiempo nos reencontramos para seguir viaje juntos. “Hay caramba”, diría Carlitos. Pegó duro.

Con el correr de los días hubo un éxodo de argentinos en el Oceanic. Hoy son pocos los que quedan. Los rumbos fueron distintos y las razones también. Lucho, Negro y Lungo fueron a sendos campos a trabajar. Algunas vueltas a la Argentina, otras partidas hacia el sur de NZ. Un par de incorporaciones sin embrago. Belén y Mechi. Mis amigas de la Unidad. Ahora nos vemos mucho con ellas y con Juan Pampa. Viajes, comidas, charlas, cervezas, salidas. Un poco de todo para divertir el alma. En realidad no tantas salidas. Desde el mundial que no salgo a bailar como antes. Que bronca me dio, que bronca. Malditos alemanes. Ya retornaran las noches de parranda y disfrute ahora acompañado por el incansable Juan Pampa. Necesariamente tengo que llamarlo Juan “Pampa”. Si no especificas de donde es el Juan con su lugar de procedencia nadie sabe de quien estás hablando. Hay Juan Pampa, Juan Tucumán (se va a Asia), Juan Córdoba (qua volvió a Arg.), Juan Necochea y así sigue…

Esta semana me mudo de casa. El increíble lugar en el que vivo será ocupado por otros visitantes ahora. Se acabó la comodidad de levantarme a las 8:27 para entrar 8:30. Se acabó vivir solo también, cosa que es buena. Ya estaba limando mal. Conseguí un flan con 4 kiwis. Capaz que después de esto aprendo a hablar inglés! Un par de meses viviendo con ellos va a estar copado. Además tiene su onda sociabilizar con la clase media de este país. Es muy distinto a todo lo que viví hasta ahora: isleños, mauricios, backpackers.

Estoy mucho más que contento con el viaje que estoy viviendo. Lo considero un poco más que recomendable para todos. Disfruto mucho de todo. También tengo un ojo puesto en mi regreso. Añoro los encuentros, asados, mates, fernets, partidos de fulbo, pavadas de la vida cotidiana que hoy no están en mi rutina.

Y será hasta la próxima amigo…

miércoles, junio 21, 2006

Los tiempos mejores...

... no son pasados. Hoy el presente me llena, no me aplasta, no me pesa. Son días de paz y tranquilidad en el viaje. Tanto tiempo de ocio que me dan ganas de escribir más seguido, jeje.

Desde hace unas semanas se vive el mundial. Bueno, en realidad aca se vive desde hace uas semanas. Allá en Argentina seguramente desde el verano empezaron los carteles, propagandas, pormociones y emociones. Aca apenas promocionan el tema. Son tan zopencos que si decís football piensan en rugby o rugby league (vaya uno a saber por que), la palabra mágica es soccer. Pero lejos está de encantar algún alma y hacerla cantar por la calle o en la cancha o en un bar o donde sea. Por suerte pasan todos los partidos por sky tv asi que no me pierdo ni un minuto del partido de la selección. Y no da para perderse ni un segundo. Como está jugando el equipo, parece una de esas copas que mezclan los equipos de todas las divisiones, como ver un Boca contra Sacachispas o River contra Fénix. Los pases más precisos, corren, van vuelven, piden la pelota, son equipo, se bancan, se ayudan, encaran, pasan, no son egoistas... es el equipo de José! Un groso este tipo. Sólo pido un poco de cordura. Mañana jugamos contra Holanda y ya escucho gente hablando de campeonato, del 86, de la copa. No se toque el tema hasta más adelante. No lo quememos!

El sábado pasado tuve la suerte de estar mojandome en las tribunas llenas del Eden Park, donde los All Blanks derrotaron a Irlanda. Muy bueno el partido pese a la lluvia y el frio no me arrepiento de haber ido. Parece que con el frio que está haciendo aca cambié el hacer deporte por el ver deporte, jejeje. Y comer. Que manera de comer. Me la paso mirando DVDs y comiendo durante la semana. Hoy me ganó la nostalgia y, en uno de esos paseos (nunca menos de media hora) que hago al super, me traje un salame y un quesito para no oxidarme. El fernecito lo dejo para la próxima.

Para todos los que quieran conocer a mis compañeros de trabajo subo unas fotos (http://fedeviajenz.spaces.msn.com/photos/) del cumpleaños de una del grupo, la que tiene torta en la cara (no por mi culpa aunque no me faltaban ganas). Estoy un poco indignado con ellos. Ninguno quizo siquiera probar un sorbo de mate y me dan de comer esas comidas picantes que después te tenés que bañar un millón de veces para sacarte el olor. De esas mísmas que están comiendo en las fotos y eso que no salió una salsa blanca y fria que le ponen al arroz (le dicen yogourt). Estoy como laaaaaaaaaco...

Parece que se viene un fin de semana en el centro de ski, ese que visité a la vuelta del Wellington ahora quizás me recibe como turista unos días. Espero que si!!!!