De aca para allá
Después de las capitales de Thailand (Bangkok, Ayuthaya, Sukhothai) llegamos a Chiang Mai en uno de los viajes más incómodos imaginables. El tren viajaba de noche, los asientos eran como los del subte línea A o parecidos. Dormir poco y hacer tiempo añorando las pantallitas del avión fueron los pasatiempos. Fuimos a un hostel (B.M.P. Guest House) que nos gustó mucho por la onda que tenía el lugar. Muchos backpackers paraban ahí para hacer el famoso uno de los famosos trekkings que se hacen en esa región. Nosotros fuimos por el trekking de 3 días.
Puede sonar un poco como mucho eso de 3 días en la selva pero el tiempo se pasa ameno. El grupo de gente fue genial. Empezó el primer día al mediodía llegando a la tarde a una aldea formada por 5 familias donde nos alojamos. Todo muy simple: camas sin colchón, bolsa de dormir y mantas apenas suficientes para pasar el frio de la noche (en todo Tailandia hace mucho calor pero a la noche acá, por se la montaña, refresca), un tubo que de grande quería ser ducha, pocos animales y mucho arroz. Al otro día amanecimos con el gallo y giramos en la cama hasta las 8. Desayuno y de nuevo mochila al hombro, listos para más caminar. Este día creo que fue e mejor por los paisajes en que paseamos. Caminando entre selvas de cañas, bósques de árboles hermosos, ríos que cantaban, bichos de todo tipo y la naturaleza embellecida de gala. Paramos en 2 cascadas. La primara para almorzar, la segunda para dormir. Las condiciones del lugar parecidas al del primer día. A la noche hubo un poco más de joda. Como a esas aldeas también se puede llegar en moto, los que te hospedan tiene la heladerita con hielos y bastantes birras. Nuestro grupo contaba con 6 irlandeses. Con 3 de ellos nos quedamos hasta tarde a la luz de un fueguito que improvisó uno de los guías. La noche era perfecta. El cielo estaba despejado y la luna no salió hasta tarde. Todas las estrellas brillaban en el cielo, todas! Cada tanto aca y allá una estrella fugaz atravesaba el cielo. De fondo siempre la incansable armonía de la catarata. Una noche genial. Un poco duro fue el último día por el calor (y la resaca un poco también capaz). Por suerte la caminara fue de sólo 3 horas entre campos de arroz y plantaciones de bananas. Nada me sacó la sonrisa de la cara en estos días. Me encanta la montaña. El final fue fantástico. Viajando en elefanta. Estaba yo maravillado de que tipitos de 1 metro y medio manejen semejantes bestias tan sólo con gritos. Un paseo que parecía de otra era, motando en elefante!!!!!! La última actividad fue un rafting en balsas hechas de cañas de bambú. El que la menejaba otro sujeto de metro y medio, bien quemado, con pocos dientes y mucho tacto para hacer que la balsa lo obedezca golpeando su bastón contra todos lados. Casi impecable, salvo por esas varias veces que las cañas casi se desarman y nos dejan sin balsa o cuando erró una curva y, litaralmente, nos estrellamos contra un tumulto de piedras. Adrenalina.
La comida de esa noche en la cuidad será recordada sin duda por todos. Mc Donalds. Ronlad nos abrió las puertas de su casa y por una mínima contribución pudimos disfrutar de comer por primera vez en días. Durante el trekking comí poco. El menú no variaba mucho. Arroz o noodles (fideos muy finitos que se cocinan en 3 mins, comidos mayormente por chinos). Mis ayuonos no fueron del todo voluntario los mediodías. After Mc, recorrimos el mercado local (al mejor estilo boli-shopping) regateando precios en busca de cualquier buena oportunidad. Un peligro comprar con mujeres, intenten evitarlo. No sabés como pero al final gastaste un montón de plata en cosas que no sabes si querés.
A primera hora a la mañana del otro día volamos para Kuala Lumpur, la capital de Malasia. Este viaje salió a última hora antes de empezar el trekking. No teníamos tiempo para visitar Vietnam así que, al haber encontrado un pasaje de avión barato, volamos para allá. Estuvimos 3 días recorriendo los mercados en busca de las zapatillas nike tortuga ninja. Teníamos el dato de que estaban a 7 dolares! Al final todo estaba más caro que en Tailandia. En estos días fuimos a las famosas torres Petronas, visitamos museos, nos sacamos todas las ganas de comer comida occidental, vimos una peli en el cine e intentamos planear nuestro nuevo destino. Cuando ya estaba fijado que ibamos a subir por Malasia para entrar a Tailandia hasta Bangkok un barato y misterioso vuelo apareció abriendonos las puertas para conocer Camboya.
Aca estamos en Camboya hace 2 días. Hoy fue el primero de 3 días que vamos a pasar recorriendo una de las 7 maravillas del mundo: Los Templos de Angkor. Simplemente increíbles contrucciones de piedras enormes en medio de selvas. Por lo que vamos aprendiendo las piedras la traían de la montañas con elefantes. Teplos gigantescos que te dejan sin aliento. Cada uno distinto, llenos de detalles aca y allá. Todas las paredes y los pisos tallados puntillosamente. Hermoso.
En cuanto a las costumbres de aca agrego la falta de costumbre de la gente para usar hinodoro. Aman las letrinas. Si ven un hinodoro se paran en la tabla. Animalitos de Dios. La ducha fría, natual mejor dicho. Lejos de ser un lugar lleno de confort igual es hermoso para el tránsito.
Puede sonar un poco como mucho eso de 3 días en la selva pero el tiempo se pasa ameno. El grupo de gente fue genial. Empezó el primer día al mediodía llegando a la tarde a una aldea formada por 5 familias donde nos alojamos. Todo muy simple: camas sin colchón, bolsa de dormir y mantas apenas suficientes para pasar el frio de la noche (en todo Tailandia hace mucho calor pero a la noche acá, por se la montaña, refresca), un tubo que de grande quería ser ducha, pocos animales y mucho arroz. Al otro día amanecimos con el gallo y giramos en la cama hasta las 8. Desayuno y de nuevo mochila al hombro, listos para más caminar. Este día creo que fue e mejor por los paisajes en que paseamos. Caminando entre selvas de cañas, bósques de árboles hermosos, ríos que cantaban, bichos de todo tipo y la naturaleza embellecida de gala. Paramos en 2 cascadas. La primara para almorzar, la segunda para dormir. Las condiciones del lugar parecidas al del primer día. A la noche hubo un poco más de joda. Como a esas aldeas también se puede llegar en moto, los que te hospedan tiene la heladerita con hielos y bastantes birras. Nuestro grupo contaba con 6 irlandeses. Con 3 de ellos nos quedamos hasta tarde a la luz de un fueguito que improvisó uno de los guías. La noche era perfecta. El cielo estaba despejado y la luna no salió hasta tarde. Todas las estrellas brillaban en el cielo, todas! Cada tanto aca y allá una estrella fugaz atravesaba el cielo. De fondo siempre la incansable armonía de la catarata. Una noche genial. Un poco duro fue el último día por el calor (y la resaca un poco también capaz). Por suerte la caminara fue de sólo 3 horas entre campos de arroz y plantaciones de bananas. Nada me sacó la sonrisa de la cara en estos días. Me encanta la montaña. El final fue fantástico. Viajando en elefanta. Estaba yo maravillado de que tipitos de 1 metro y medio manejen semejantes bestias tan sólo con gritos. Un paseo que parecía de otra era, motando en elefante!!!!!! La última actividad fue un rafting en balsas hechas de cañas de bambú. El que la menejaba otro sujeto de metro y medio, bien quemado, con pocos dientes y mucho tacto para hacer que la balsa lo obedezca golpeando su bastón contra todos lados. Casi impecable, salvo por esas varias veces que las cañas casi se desarman y nos dejan sin balsa o cuando erró una curva y, litaralmente, nos estrellamos contra un tumulto de piedras. Adrenalina.
La comida de esa noche en la cuidad será recordada sin duda por todos. Mc Donalds. Ronlad nos abrió las puertas de su casa y por una mínima contribución pudimos disfrutar de comer por primera vez en días. Durante el trekking comí poco. El menú no variaba mucho. Arroz o noodles (fideos muy finitos que se cocinan en 3 mins, comidos mayormente por chinos). Mis ayuonos no fueron del todo voluntario los mediodías. After Mc, recorrimos el mercado local (al mejor estilo boli-shopping) regateando precios en busca de cualquier buena oportunidad. Un peligro comprar con mujeres, intenten evitarlo. No sabés como pero al final gastaste un montón de plata en cosas que no sabes si querés.
A primera hora a la mañana del otro día volamos para Kuala Lumpur, la capital de Malasia. Este viaje salió a última hora antes de empezar el trekking. No teníamos tiempo para visitar Vietnam así que, al haber encontrado un pasaje de avión barato, volamos para allá. Estuvimos 3 días recorriendo los mercados en busca de las zapatillas nike tortuga ninja. Teníamos el dato de que estaban a 7 dolares! Al final todo estaba más caro que en Tailandia. En estos días fuimos a las famosas torres Petronas, visitamos museos, nos sacamos todas las ganas de comer comida occidental, vimos una peli en el cine e intentamos planear nuestro nuevo destino. Cuando ya estaba fijado que ibamos a subir por Malasia para entrar a Tailandia hasta Bangkok un barato y misterioso vuelo apareció abriendonos las puertas para conocer Camboya.
Aca estamos en Camboya hace 2 días. Hoy fue el primero de 3 días que vamos a pasar recorriendo una de las 7 maravillas del mundo: Los Templos de Angkor. Simplemente increíbles contrucciones de piedras enormes en medio de selvas. Por lo que vamos aprendiendo las piedras la traían de la montañas con elefantes. Teplos gigantescos que te dejan sin aliento. Cada uno distinto, llenos de detalles aca y allá. Todas las paredes y los pisos tallados puntillosamente. Hermoso.
En cuanto a las costumbres de aca agrego la falta de costumbre de la gente para usar hinodoro. Aman las letrinas. Si ven un hinodoro se paran en la tabla. Animalitos de Dios. La ducha fría, natual mejor dicho. Lejos de ser un lugar lleno de confort igual es hermoso para el tránsito.

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