Cambio de Rumbo
Kerikeri me presentó a algunos de los personajes mas queridos del viaje. Estos eran mis compañeros de cuarto. Al primero que conocí fue a un alemán, Moritz. Al día de llegado el muchacho estaba 'stoned' (fumado), dándole con un cuchillo a la pared para descargar ansiedad. Por suerte despues de una charla se calmó. Pensé que nos mataba a todos. Su firma aun se puede leer en la pared y sus 'bongs' (pipas hechas de lo que sea, ej bambú, botellas...) se pueden encontrar en el piso o los alrededores del cuarto. Que muchacho este, se la pasaba todo el día, todos los dias fumado. Otro alemán Pascal era mucho mas tranca. DJ de su pueblo. El único vicio era dormirse con el iPod puesto con música electrónica a full. Despues estaban Masa (Japón), Mario (Siuza) y Pablo, un pibe argentino, un genio. Hincha fanático de boca, nos la pasabamos todo el día cantando canciones de cancha, a veces juntos, a veces uno contra otro. Nunca va a pasar al olvido el hit: " Masa, Masa, Masa... Ninja, Ninja, Ninja!!!!" (por supuesto con el movimiento de manos incorporado, un espectáculo). Los últimos que recuerdo son Chis y Katarina, también de alemania. No debe quedar nadie en ese pais. Es increíble la cantidad de alemanes paseando por el mundo.
Destacable fue el viaje que me hice por el norte hasta Cape Reinga (punto mas norte de la isla norte). Empezando por el miercoles en que me crucé con 2 chicas argentinas, Mechi y Vero, en el super de keri comprando provisiones para su viaje. Las había conocido en mis tiempos de mozo en la entrega de premios a los vinos. Esa noche comimos en Aranga y ellas durmieron en el auto. Al otro día me invitaron a seguir con ellas el recorrido por el norte de la isla. Y ahí fuimos. Visitamos primero mi oficina de juntar limones donde, luego de doblar por una calle equivocada, el auto se quedó en el barro. Por suerte un tractor lo sacó mientras terminaba de llenar un bin del día anterior. Seguimos viaje por una increíble playa de 90 millas, toda lisa, exelente para jugar al futbol o para andar con el auto. Hasta colectivos llenos de turistas pasan por ahí a 90 km/h. Todos entran pero la puerta se cerró para nosotros y el auto quedó atascado, ahora, en la arena. No tardó mucho en sacarnos la 4x4 del pescador que estaba por ahí. Visitamos también las grandes dunas de no se que. Sensación de vacío que genera encontrarse en el medio de todas montañas de arena. Muchos huevos hay que tener para ir al desierto y hacer un viaje. Llegamos al Cape Reinga, foto con lluvia y empezamos al vuelta a Aranga. Al otro día rumbiamos para Auckland a pasar un muy divertido fin de semana. ¿La vuelta mia a Kerikeri? Con Lucas un shileno huon y el tucumano Juan Pablo del Oceanic que fue a probar suerte con el picking. 4 días le duró el tupé!!! Que barbaro.
Mucho no tengo para decir del trabajo alla. Los limones venían bien hasta que el que controlaba se ortivó y se puso molesto con que asi no y asi tampoco y no los arranquen con la mano. Al final podíamos cortar casi ningún limón. Ahí dejó de ser rentable, justo a tiempo. Porque apenas pasaban estas cosas me llamaron para unas entrevistas en Auckland. Jueves y Veirnes Santo volví a Auckland buscando revancha de tantas negativas anteriores. Las entrevistas fueron en un instituto para enseñar computación y en una empresa para programador. Gracias al ídolo de Larry (consultor que me consiguió estas entrevistas) y a Mannu, quien gentilmente pagó mi pasaje de ida y vuelta y unos $100 dolares por el día no trabajado. Este si se puede hacer llamar "Un país en serio!". Las dos entrevistas presentaban un panorama prometedor pero esperé a las respuestas para no hacerme ilusiones vanas.
El viernes a la noche volví a Aranga, Kerikeri. El hostel que me vió irme y volver y volver a irme y asi unas cuantas veces. Como si nunca me hubiese terminado de instalar. Hermosa BBQ a la noche, Astrid de Austria, música, un paseo por el río del hostel, un resplandor de fuego y luego algo huele dulce... Nunca nos encontraron los brasileros.
El sábado me desperté con todas las ganas de jugar al fútbol para Keri. Despues de haber entrenado un par de veces necesitaba jugar un partido y el día llegó. La cancha nos esperaba verde, el pasto al raz, las redes, chicos, las redes..., el equipo contrario llegó un poco tarde y empezamos a jugar sin referee oficial. Un gordo que cuida la cancha lo reemplazaba (patético, que horror). No me voy a extender en la crónica, el resultado lo dice todo: 18 a 2. Los únicos sucesos extraordinarios fueron que los rivales eran 11 y no eran liciados, corrian pero jugaban tan mal, nuestro arquero se cruzaba la cancha corriendo en cada corner gritando que quería su gol (y sigue vivo!!!!, al final hizo uno de penal), asi nos hicieron los 2 goles. La pasamos bárbaro, hubo goles, caños (que lindo el incontenible sonido del rival de: "noooo..."), una comida despues del partido y retorno al hostel. Creo que tomé algo el sábado a la noche, estaba de festejo, Resucitó.
El Domingo fui a misade Pascua, comí un hermoso huevo de chocolate que daban a la salida y me codié con algunos argentinos que vivían ahí hace años. Lentos pasaron el resto de los días hasta que el jueves me confrimaron que si. Cada día de la semana hablando por tel con Larry me contaba que las cosas venían cada vez mejor en ITL (empresa de software) y que en AMES (ya tenía una oferta). Asi que esperé, con la seguridad de quien tiene un laburo, la respuesta de ITL mientras no junté mas limones ni kiwis ni nada. Mas de una vez visitamos con los chicos del cuarto el restoran chino de comida libre por $5. Algunas noches con Pablo y Lucas, un pibe de chile, nos quedabamos tomando birra con unas chicas de alemania. El jueves me avisaron que estaba contratado para ITL y que empezaba el lunes!!!!!! Jamón.
No viajé el viernes. El sábado tenía otro compromiso con el futbol. El DT italiano, Stefano, es un loco del deporte. Tiene camisetas colgadas por toda la casa, revistas de futbol en cada mesa y un equipo (nosotros). Estas son declaraciones de Guido y Eze, argentinos que volvían a Keri para laburar. Se alojaban en la hostería de Stefano porque el loco ama a los argentinos porque sabemos jugar al futbol y para que nos quedemos nos ofrece alojamiento y nos consigue trabajo. Asi le rendimos adentro de la cancha, con huevos y corazón, como sólo los argentinos sabemos poner. Viajamos con el equipo a Whangarei (desde donde seguí mi viaje a Auckland despues de jugar). Estabamos llendo a la casa del equipo mas peligroso de la nuestra liga (es la primera, la mejor de arriba nuestro de llama Premier, quizas el próximo año se anoten ahí). Otra vez sin árbitro oficial! El primer tiempo lo referió un pibe del club de ellos. El partido fue fácil para nosotros. Gustavo, un brasuca, arriba juega muy bien y mete todo. En el medio de la cancha se pararon Guido, Eze y Pablo con 2 ingleses que juegan bien también. Atras de último hombre Stefano y ayudando en las salidas a cortar estaba yo. Casi terminando el primer tiempo me tiró la gamba, desgarro, me lesioné (grande eber). Igual seguí todo el partido, incluso cuando me enteré que en el segundo tiempo nos iba a referiar una gorda maorí del club. Si no lo digo hace rato... HASTA CUANDOOOO?????? El partido igual lo teníamos ganado como 5 a 0. Casi me peleo en el segundo tiempo por llegar tarde a una pelota y atender a un kiwi. Se puso como loca, que les pasa aca. Piensan que en el fútbol no tiene que haber contacto. Despues Stefano lo volvió a atender y pidió el cambio porque estaba sacado de si.
Cuando terminó el 3er tiempo me dejaron en la ruta con mis bolsos para hacer dedo y asi llegué a Auckland el sábado a la tarde. Mechi y Vero me volvieron a alojar, son unas ídolas.
Ese domingo me instalé en la casa de huéspedes de la companía. Ademas de cobrar bien no tengo que pagar alojamiento, que groso, la suerte me sonrió con toda su alegría.
Este lunes que pasó empecé a laburar de nuevo en una oficina programando. Mis compañeros son todos indios y ya me hicieron probar una de sus famosas comidas picantes. En los próximos días planeo comprar un auto para poder ir y venir a la ciudad porque estoy un poco lejos. El lunes fue el cumpleaños de Juan, el pibe de códoba. Esta vez el viaje al centro lo hice en colectivo despues de laburar y me quedé a dormir en el Oceanic esa noche. Era fantástico ver a 15 argentinos bailando cumbia abajo de la lluvia en la puerta del hostel. Uno de los cumpleaños mas mejores de su vida según sus palabras.
Asi que el rumbo del viaje se volvió a torcer. Ahora veremos como sigue esto.
Destacable fue el viaje que me hice por el norte hasta Cape Reinga (punto mas norte de la isla norte). Empezando por el miercoles en que me crucé con 2 chicas argentinas, Mechi y Vero, en el super de keri comprando provisiones para su viaje. Las había conocido en mis tiempos de mozo en la entrega de premios a los vinos. Esa noche comimos en Aranga y ellas durmieron en el auto. Al otro día me invitaron a seguir con ellas el recorrido por el norte de la isla. Y ahí fuimos. Visitamos primero mi oficina de juntar limones donde, luego de doblar por una calle equivocada, el auto se quedó en el barro. Por suerte un tractor lo sacó mientras terminaba de llenar un bin del día anterior. Seguimos viaje por una increíble playa de 90 millas, toda lisa, exelente para jugar al futbol o para andar con el auto. Hasta colectivos llenos de turistas pasan por ahí a 90 km/h. Todos entran pero la puerta se cerró para nosotros y el auto quedó atascado, ahora, en la arena. No tardó mucho en sacarnos la 4x4 del pescador que estaba por ahí. Visitamos también las grandes dunas de no se que. Sensación de vacío que genera encontrarse en el medio de todas montañas de arena. Muchos huevos hay que tener para ir al desierto y hacer un viaje. Llegamos al Cape Reinga, foto con lluvia y empezamos al vuelta a Aranga. Al otro día rumbiamos para Auckland a pasar un muy divertido fin de semana. ¿La vuelta mia a Kerikeri? Con Lucas un shileno huon y el tucumano Juan Pablo del Oceanic que fue a probar suerte con el picking. 4 días le duró el tupé!!! Que barbaro.
Mucho no tengo para decir del trabajo alla. Los limones venían bien hasta que el que controlaba se ortivó y se puso molesto con que asi no y asi tampoco y no los arranquen con la mano. Al final podíamos cortar casi ningún limón. Ahí dejó de ser rentable, justo a tiempo. Porque apenas pasaban estas cosas me llamaron para unas entrevistas en Auckland. Jueves y Veirnes Santo volví a Auckland buscando revancha de tantas negativas anteriores. Las entrevistas fueron en un instituto para enseñar computación y en una empresa para programador. Gracias al ídolo de Larry (consultor que me consiguió estas entrevistas) y a Mannu, quien gentilmente pagó mi pasaje de ida y vuelta y unos $100 dolares por el día no trabajado. Este si se puede hacer llamar "Un país en serio!". Las dos entrevistas presentaban un panorama prometedor pero esperé a las respuestas para no hacerme ilusiones vanas.
El viernes a la noche volví a Aranga, Kerikeri. El hostel que me vió irme y volver y volver a irme y asi unas cuantas veces. Como si nunca me hubiese terminado de instalar. Hermosa BBQ a la noche, Astrid de Austria, música, un paseo por el río del hostel, un resplandor de fuego y luego algo huele dulce... Nunca nos encontraron los brasileros.
El sábado me desperté con todas las ganas de jugar al fútbol para Keri. Despues de haber entrenado un par de veces necesitaba jugar un partido y el día llegó. La cancha nos esperaba verde, el pasto al raz, las redes, chicos, las redes..., el equipo contrario llegó un poco tarde y empezamos a jugar sin referee oficial. Un gordo que cuida la cancha lo reemplazaba (patético, que horror). No me voy a extender en la crónica, el resultado lo dice todo: 18 a 2. Los únicos sucesos extraordinarios fueron que los rivales eran 11 y no eran liciados, corrian pero jugaban tan mal, nuestro arquero se cruzaba la cancha corriendo en cada corner gritando que quería su gol (y sigue vivo!!!!, al final hizo uno de penal), asi nos hicieron los 2 goles. La pasamos bárbaro, hubo goles, caños (que lindo el incontenible sonido del rival de: "noooo..."), una comida despues del partido y retorno al hostel. Creo que tomé algo el sábado a la noche, estaba de festejo, Resucitó.
El Domingo fui a misade Pascua, comí un hermoso huevo de chocolate que daban a la salida y me codié con algunos argentinos que vivían ahí hace años. Lentos pasaron el resto de los días hasta que el jueves me confrimaron que si. Cada día de la semana hablando por tel con Larry me contaba que las cosas venían cada vez mejor en ITL (empresa de software) y que en AMES (ya tenía una oferta). Asi que esperé, con la seguridad de quien tiene un laburo, la respuesta de ITL mientras no junté mas limones ni kiwis ni nada. Mas de una vez visitamos con los chicos del cuarto el restoran chino de comida libre por $5. Algunas noches con Pablo y Lucas, un pibe de chile, nos quedabamos tomando birra con unas chicas de alemania. El jueves me avisaron que estaba contratado para ITL y que empezaba el lunes!!!!!! Jamón.
No viajé el viernes. El sábado tenía otro compromiso con el futbol. El DT italiano, Stefano, es un loco del deporte. Tiene camisetas colgadas por toda la casa, revistas de futbol en cada mesa y un equipo (nosotros). Estas son declaraciones de Guido y Eze, argentinos que volvían a Keri para laburar. Se alojaban en la hostería de Stefano porque el loco ama a los argentinos porque sabemos jugar al futbol y para que nos quedemos nos ofrece alojamiento y nos consigue trabajo. Asi le rendimos adentro de la cancha, con huevos y corazón, como sólo los argentinos sabemos poner. Viajamos con el equipo a Whangarei (desde donde seguí mi viaje a Auckland despues de jugar). Estabamos llendo a la casa del equipo mas peligroso de la nuestra liga (es la primera, la mejor de arriba nuestro de llama Premier, quizas el próximo año se anoten ahí). Otra vez sin árbitro oficial! El primer tiempo lo referió un pibe del club de ellos. El partido fue fácil para nosotros. Gustavo, un brasuca, arriba juega muy bien y mete todo. En el medio de la cancha se pararon Guido, Eze y Pablo con 2 ingleses que juegan bien también. Atras de último hombre Stefano y ayudando en las salidas a cortar estaba yo. Casi terminando el primer tiempo me tiró la gamba, desgarro, me lesioné (grande eber). Igual seguí todo el partido, incluso cuando me enteré que en el segundo tiempo nos iba a referiar una gorda maorí del club. Si no lo digo hace rato... HASTA CUANDOOOO?????? El partido igual lo teníamos ganado como 5 a 0. Casi me peleo en el segundo tiempo por llegar tarde a una pelota y atender a un kiwi. Se puso como loca, que les pasa aca. Piensan que en el fútbol no tiene que haber contacto. Despues Stefano lo volvió a atender y pidió el cambio porque estaba sacado de si.
Cuando terminó el 3er tiempo me dejaron en la ruta con mis bolsos para hacer dedo y asi llegué a Auckland el sábado a la tarde. Mechi y Vero me volvieron a alojar, son unas ídolas.
Ese domingo me instalé en la casa de huéspedes de la companía. Ademas de cobrar bien no tengo que pagar alojamiento, que groso, la suerte me sonrió con toda su alegría.
Este lunes que pasó empecé a laburar de nuevo en una oficina programando. Mis compañeros son todos indios y ya me hicieron probar una de sus famosas comidas picantes. En los próximos días planeo comprar un auto para poder ir y venir a la ciudad porque estoy un poco lejos. El lunes fue el cumpleaños de Juan, el pibe de códoba. Esta vez el viaje al centro lo hice en colectivo despues de laburar y me quedé a dormir en el Oceanic esa noche. Era fantástico ver a 15 argentinos bailando cumbia abajo de la lluvia en la puerta del hostel. Uno de los cumpleaños mas mejores de su vida según sus palabras.
Asi que el rumbo del viaje se volvió a torcer. Ahora veremos como sigue esto.

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